Se disparan tras la pandemia las atenciones de la Unidad de Atención y Seguimiento de Adicciones, que registra un 20% de reingresos

Inaugurada en 1991, la Unidad de Atención y Seguimiento de Adicciones, servicio de prevención y asistencia psicosanitaria impulsado por el Ayuntamiento de Alcañiz, cumple tres décadas de trayectoria saliendo de la pandemia del coronavirus con un incremento palpable en las cifras de consultas y una previsión similar al respecto del número de tratamientos. Un total de 242 personas estaban en seguimiento por parte de la UASA a finales de 2021. La vuelta a la rutina descubrirá un nuevo volumen de casos ocultos en los últimos meses por las restricciones del coronavirus; muchos de ellos tendrán que ver con las adicciones al juego y las apuestas online. 

No obstante, las cifras confirman que el 75% de las adicciones siguen teniendo al alcohol, la cocaína y el cannabis como principales protagonistas. “La sociedad ha normalizado el consumo de alcohol”, explica la concejal de Acción Social del Ayuntamiento de Alcañiz, Ángela Lara, “y muchos de los pacientes al final tardan en darse cuenta de que tienen un problema”. Éste es el fundamento inicial del servicio, conveniado con el Gobierno de Aragón y que forma parte de los recursos psicosociales del Servicio Aragonés de Salud en Alcañiz. Trabajan en la UASA, de hecho, cuatro profesionales, una psicóloga sanitaria y una trabajadora social, trabajadoras municipales, y una enfermera y una psiquiatra trabajadoras del Salud.

“Se trata de un modelo de colaboración entre instituciones públicas que funciona, que es viable, que presenta unos resultados muy satisfactorios y que da mucha tranquilidad a la población; la gente sabe que puede acudir a este servicio en cuanto lo requiera”. Eso sí, la clave fundamental es tener voluntad para poder llevar a cabo un tratamiento que puede llegar a ser largo. Uno de cada cinco pacientes en seguimiento ahora mismo ya pasó por el servicio antes. “Cada persona encuentra su momento para coger fuerzas y enfrentarse a su problema. Saber que estamos allí les ayuda”, confirma Ángela Lara. No hay un perfil sociológico de paciente: los hay de toda clase social, nivel formativo o situación laboral o familiar.

Lo que sí existe es una amplia mayoría de hombres que acuden al servicio, las adicciones en mujeres están sometidas todavía a estigmatización y señalamiento social; tres de cada cuatro usuarios son varones, muy afectados por el alcohol pero con amplia presencia también de otros estupefacientes y de la ludopatía. Sin embargo, el alcohol es mucho más preponderante entre las mujeres frente a la cocaína o la ludopatía, por ejemplo. “Creemos que es muy importante que la sociedad, sobre todo los nuevos habitantes de Alcañiz, sepan que tenemos un servicio psicosocial que es público, que es referente, que atiende a más de la mitad de la población de la provincia de Teruel y que presta un acompañamiento integral y, en muchos casos, vital”, enfatiza la concejal de Acción Social.

La Unidad de Atención y Seguimiento de Adicciones está ubicada en el antiguo centro de salud de Alcañiz, con atención presencia directa o bien telefónica para obtener cita previa. Muchos de los pacientes son derivados del propio médico de cabecera, o de los servicios públicos de Salud Mental con los que la UASA mantiene reuniones periódicas de evaluación y evolución. “También recibimos pacientes derivados de los servicios sociales, las ONG y los centros de menores o educativos, donde tratamos de hacer especial hincapié para prevenir conductas poco saludables. La gente más joven puede ser mucho más susceptible a las adicciones, y tener graves problemas en el futuro”.

Talleres escolares

Una de las principales líneas de trabajo de las técnicos de la UASA estriba precisamente en acercar su actividad, sus consejos y sus protocolos de prevención a los centros escolares de todo el Bajo Aragón, con los que trabajan codo con codo para poner en marcha actividades que recuerden la importancia de tener cuidado con el alcohol y desaconsejen su uso y abuso. Y, tomando como modelo la última campaña publicitaria de la Dirección General de Tráfico que utiliza el big data para predecir y así prevenir el número de fallecidos en la carreteras, en los últimos talleres ya se enfatiza el hecho de que en cada aula hay al menos dos potenciales alcohólicos, y que la juventud es el mejor momento para prevenirlo.

Con todo, es la familia, el boca a boca en la intimidad de las familias, el principal punto de partida de la acción de la unidad municipal de prevención de adicciones. “Proviene en muchas ocasiones de un problema de convivencia, económico, social, un SOS de ayuda por parte de las personas que más quieren al afectado”, recuerda Ángela Lara. Es el primer paso, la primera estación de un camino más o menos largo, que depende de la implicación del paciente y del apoyo que reciba, y que terminará con una rehabilitación que luego debe seguirse y vigilarse para evitar las recaídas. En todo el proceso estarán las profesionales de la UASA, que recuerdan que no hace falta esperar al límite para pedir ayuda. Y que hay otras adicciones, otras conductas poco saludables, que pueden también corregirse con ayuda. Por ejemplo, el tabaco, que ocupa apenas el 1% de las actuales intervenciones.

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