Nuevos dispensadores de bolsas para los excrementos caninos se instalarán en diversos emplazamientos de Alcañiz

El Ayuntamiento de Alcañiz ha completado la adquisición de un total de diez dispensadores de bolsas para excrementos caninos, que se añadirán a los ya existentes en la ciudad para duplicar la red actual, alcanzar la veintena y llegar a zonas más alejadas del centro. Alrededor de 3.000 euros se han invertido en una adquisición con la que el concejal de Medio Ambiente, Ramón Panadés, calcula que se dispensarán cada año más de 300.000 bolsas para depositar excrementos.  

Una docena de puntos estratégicos de la ciudad tienen ya instalaciones de este tenor en Alcañiz, dispensadores que ofrecen al ciudadano la oportunidad de coger bolsas adaptadas para la recogida de los excrementos de las mascotas de los ciudadanos alcañizanos. La mayor parte de ellos ubicados en el centro de la ciudad y en el ensanche alrededor de la avenida de Huesca, el área de Medio Ambiente del Ayuntamiento ha previsto la necesidad de que se instalen nuevos en zonas algo más alejadas, así como en las pedanías de Valmuel y Puigmoreno. 3.000 euros se han invertido en adquirir los nuevos dispensadores, que se instalarán en los próximos días.

En concreto, y según el concejal del área, Ramón Panadés, esta intervención duplicará la reposición de bolsas; cada dispensador alberga unas 500 unidades, que se vienen reemplazando con una periodicidad por cada dispensador de entre una semana y diez días. “Con la instalación de los nuevos postes estimamos entre 300.000 y 400.000 bolsas para excrementos caninos todos los años en Alcañiz, y esperamos llegar ya a prácticamente todos los puntos de la ciudad en los que se registra paseo de mascotas cotidiano”. La ordenanza alcañizana de tenencia de animales de compañía dictamina, aparte de la obligación del dueño de mantener a su mascota en buenas condiciones de seguridad y salud, ciertas reglas de sentido común en el paseo del animal.

Fundamentalmente, se establece que las mascotas no deberán acceder a espacios de juego infantil, deberán caminar provistos de su correa y sólo ser soltados en lugares específicos en los que no se vea afectado el tránsito de personas y, sobre todo, los acompañantes humanos se responsabilizarán de retirar los excrementos caninos. Para ello el Ayuntamiento ha ido habilitando lugares de dispensación de bolsas y recogida del desperdicio, ubicados hasta la fecha en zonas como el entorno del puente del Guadalope y la Plaza 3 de marzo, las cercanías del antiguo convento, Plaza Constitución, Plaza San Francisco, a ambos lados del instituto Bajo Aragón y en diversos emplazamientos en el trayecto que vertebra la avenida de Huesca.

Nuevos postes se colocarán en las inmediaciones del colegio Juan Sobrarias, en el recorrido de la Avenida de Zaragoza y hacia el parque infantil cercano al Recinto Ferial, en el trayecto del Camino de San Pascual al inicio y al final del mismo, y en las pedanías de Puigmoreno y Valmuel para que también cuenten con este servicio. La ordenanza es muy clara respecto de la obligación de los dueños de las mascotas para impedir que causen daños o ensucien las vías públicas, “y el Ayuntamiento debe ayudar también a los ciudadanos para que tengan a su disposición instalaciones y equipamiento que les haga más cómodo y eficiente el cuidado de nuestros espacios urbanos y nuestras mascotas”, señala Ramón Panadés.

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