Medio centenar de alumnos de Bachillerato artístico del IES Bajo Aragón recopilan sus creaciones en la Sala de Exposiciones

Este viernes se inaugura en la Sala de Exposiciones del Ayuntamiento de Alcañiz una muestra en la que medio centenar de chicos y chicas del Bachillerato de Artes del IES Bajo Aragón recopilan sus mejores creaciones para mostrarlas a toda la ciudad. La exposición estará disponible hasta el 6 de mayo; una semana en la que los alcañizanos podrán ver cómo el arte abstracto, el impresionismo, el diseño gráfico o el cómic influencian la creatividad de nuestros jóvenes, eso sí, desde un optimismo y energía vital muy necesarios en esta época que les ha tocado vivir.

Así lo confirma la profesora Esther Peña, coordinadora de esta muestra en la que se pueden observar todos los conceptos artísticos que se van impartiendo a lo largo de los dos cursos de este Bachillerato artístico en el Instituto de Alcañiz. “La diversidad de propuestas que veremos en la muestra es fruto de la riqueza formativa de cada una de las asignaturas del ciclo”, confirma la maestra. “La experimentación y el crecimiento personal, eso sí, es el nexo común de todas las obras; es muy interesante ver cómo cada estudiante va generando una visión propia del arte, de la creatividad y de las propias herramientas que utilizamos para plasmarla”.

La exposición, por lo tanto, tendrá ejemplos de técnicas creativas tradicionales, como el carboncillo, la acuarela o la tinta china, y también piezas realizadas con técnicas contemporáneas, vanguardistas y también digitales, configurando un recorrido cronológico y también de repaso por diversas escuelas artísticas históricas. “Otras técnicas menos habituales, como la encaústica o la decalcomanía también podrán verse en la Sala de Exposiciones”. Al final, grabados y retratos tradicionales se combinarán con arte abstracto, composición digital e incluso obras que parecen en sí mismas grandes viñetas de cómic, en homenaje además a algunos de los principales creadores del género.

La muestra de estos estudiantes de Bachillerato toma el testigo de los “7.300 días” de Rubén Vidal, la exposición que ha estado en las últimas semanas en la Sala municipal de Exposiciones, un recopilatorio que ha recibido la visita de más de medio millar de personas y con el que el autor ha planteado en su vuelta a su ciudad su personal visión de lo local y lo global, con Alcañiz al final como punto clave de referencia vital y artística. “El arte tiene un poder terapéutico y curativo”, reflexiona la profesora Esther Peña. “Y no sólo para el artista. También, y por encima de todo, para aquellos que podemos disfrutar de él. Por eso es tan importante fomentar la actividad artística entre los jóvenes. Y mostrar sus propuestas a la ciudadanía”.

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