Las jornadas ‘Constitución y Territorio’ reivindican en Alcañiz el valor, los retos y las oportunidades del medio rural

Las jornadas ‘Constitución y Territorio: El desafío demográfico como reto democrático’ han abierto curso en el aula de la Uned en Alcañiz dando la bienvenida a una de las entidades referencia en pensamiento democrático y reflexión política a nivel nacional, la Fundación Giménez Abad. Esta entidad ha traído al Teatro Municipal una agenda de conferencias que, en colaboración con el Ayuntamiento, ha planteado en estos dos últimos días algunas cuestiones fundamentales acerca del papel que pueden jugar las administraciones públicas de distinto nivel respecto al equilibrio territorial y la lucha contra la despoblación. Inauguradas el miércoles con la participación del presidente de las Cortes de Aragón, Javier Sada, y del alcalde de Alcañiz, Ignacio Urquizu, las jornadas se han cerrado esta tarde de jueves con la intervención del comisionado del Gobierno de Aragón para la lucha contra la despoblación, Javier Allué; y con una mesa redonda en la que Soria y Teruel, las provincias y las ciudades, han defendido a través de sus representantes institucionales todo lo bueno que tiene vivir en estos territorios y todo lo necesario que sigue siendo mantener, aquí y allí, servicios, infraestructuras y oportunidades de inversión y empleo.

“No tenemos que pedir perdón”. Enfatiza el presidente de la Diputación turolense, Manuel Rando, al respecto de que sean tres provincias, Soria, Teruel y Cuenca, las primeras en España que recibirán atención especial de las instituciones europeas en materia de lucha contra la despoblación. “Ya nos quedamos fuera del objetivo 1 de los anteriores fondos europeos” que, en los primeros años de este siglo, baremaban únicamente criterios de renta y PIB para distribuir los programas europeos de subvenciones de aquella época. “Debemos defender lo que nos corresponde, hacer camino con ello y hablar de nuestros territorios en positivo”.

Una reflexión a la que se suma el diputado provincial de Soria, Enrique Rubio. “Nadie tiene que venir a decirnos qué es la despoblación. Durante muchas generaciones nos han ayudado a irnos del pueblo, a que no tuviéramos opción de volver”. Frente a ello, reivindica “unos valores que tenemos que defender”, que implican fomentar la opción inversa, la formación y la educación para volver a habitar la España rural. Para ello, en palabras de la alcaldesa de Teruel, Emma Buj, “generar más empleo, fomentar el emprendimiento, abrir persianas en Teruel capital y en los pueblos, y atraer empresas más grandes”. “Se nos ha dicho”, dice la alcaldesa, “que el éxito estaba en otras cosas, en otros lugares, pero ahora sabemos que el éxito es conciliar, y tener tiempo para trabajar y hacer otras actividades. Eso lo tenemos aquí”.

Desgrana nuevamente Manuel Rando los pilares económicos que guían ese fomento económico en las zonas rurales, en Teruel, en Soria y en otras provincias con circunstancias similares. “La agroalimentación, el turismo, la innovación, la cultura y el cine”… Sin olvidar un elemento central en el que se asientan buena parte de las reivindicaciones de la llamada España Vaciada, las infraestructuras. “Las autovías están muy bien, y son muy necesarias” pero, añade el presidente de la DPT, “me gustaría que me diesen un pedazo de autovía para con ese dinero poder arreglar las carreteras convencionales de nuestras comarcas. Invertimos ocho veces más”, señala Rando, “y no es suficiente”.

Equilibrio territorial y Constitución

La reflexión del Teniente de Alcalde de Hacienda del ayuntamiento de Soria, Javier Muñoz, caminaba precisamente hacia recordar hasta qué punto el equilibrio territorial, y la atención a las provincias con retos demográficos, es un concepto central de la Constitución. “Los artículos 138 y 142”, hace referencia Muñoz a la suficiencia financiera que la Carta Magna mandata para los ayuntamientos y los entes locales, “son principios constitucionales que obligan a que la administración local pueda dar cobertura a todos los servicios públicos que presta”. Muñoz reivindica mayor financiación municipal: “necesitamos una financiación adecuada, porque con unos servicios públicos, con empleo, con vivienda, con cultura y con ocio que no envidie a los de las grandes ciudades, tenemos las herramientas para tener más pobladores”.

El comisionado aragonés para el reto demográfico, Javier Allué, añade un articulado constitucional más, el 158.2, el que establece un fondo de compensación para corregir los desequilibrios territoriales entre autonomías. “Nunca hemos podido hacer valer ese artículo, siempre hemos estado por encima de la media española” en cuestión de riqueza y renta. Ahora, el criterio de despoblación empieza a mover ese cimiento y hacer llegar a Aragón inversiones específicas para su combate. Le falta, aún así, un elemento nuclear, la Ley 45/2007 para el desarrollo sostenible del medio rural, “vigente, pero guardada en un cajón”. Reivindica Allué un par de datos que amparan esa filosofía, que implica servicios públicos que son referencia. “El 35% de nuestro presupuesto en Educación se dirige al 17% del alumnado, a través de nuestra red de escuelas rurales que son referente en España. 15 millones de euros anuales”, recuerda, “sirven para cubrir 600 rutas de transporte escolar” que vertebran el medio rural.

En la jornada inaugural del miércoles, el alcalde alcañizano Ignacio Urquizu recordaba precisamente la necesidad de vincular este tipo de políticas de equilibrio y servicios públicos para el medio rural a una filosofía global, completa e integral de vertebración de todo el país. “El desafío demográfico, la despoblación, es algo que nos interesa profundamente en todo Alcañiz y en todo el Bajo Aragón”, confirma Ignacio Urquizu, “es un debate que se ha puesto muy de moda, es tema central en numerosas jornadas, análisis, estudios… Y ocupa muchos minutos en la esfera pública. Pero al margen de eso, merece la pena que se haga una reflexión científica sobre el desafío que el tema implica para la propia democracia”, para la defensa de determinados valores de esencia democrática sin los que no caben políticas de vertebración territorial como esas escuelas rurales.

Esa sesión inaugural traía a uno de los pensadores más mediáticos e influyentes sobre esta cuestión, el escritor Sergio del Molino, que plantea a este respecto un interesante reto sobre la España Vaciada: ‘de la poesía a la política’, precisamente al hilo de esa asignación democrática de responsabilidades de la que habla Urquizu. “La cuestión del vaciamiento, de la despoblación, se ha transformado desde una preocupación cultural, que estaba en el arte y la cultura, a un elemento de conflicto, una cuestión de debate político de primer orden. Es el trasvase del mundo de las ideas, del papel, a la realidad”, define el escritor, “un trasvase que siempre es positivo, porque implica la existencia de una sociedad que está preguntándose sobre sí misma, que no es complaciente, que intenta corregir errores del pasado, una sociedad viva, democrática, abierta y plural”.

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