La vacunación frente al Coronavirus: Una realidad

Desde la antigüedad, el hombre ha buscado ser resistente a las infecciones. Ya en la antigua India y China, la variolización, técnica que consistía en transmitir el contenido de las postulas de enfermos de viruela a personas sanas, ha sido considerada la primera practica vacunal usada con éxito contra una infección. No sería hasta 1796, cuando Edwuard Jenner utilizó la primera vacunación frente a la viruela de una forma diferente.

La vacunología científica se inició con Pasteur, considerado el padre de la vacunología y descubridor de la vacuna frente a la rabia.

¿Qué es una vacuna? De forma sencilla se puede describir como un medicamento biológico que aplicado a las personas es capaz de provocar la generación de defensas (anticuerpos) que actúan protegiéndolos frente a futuros contactos con los agentes infecciosos contra los que nos vacunamos, evitando la enfermedad.

Las vacunas constituyen una de las medidas sanitarias que mayor beneficio ha producido y siguen produciendo a la humanidad, previenen enfermedades que antes causaban grandes epidemias, muertes y secuelas. Con la excepción del acceso al agua potable, no ha habido otra medida preventiva o terapéutica que haya tenido mayor efecto en la reducción de la mortalidad de la población en todo el mundo.

Las vacunas benefician tanto a personas vacunadas como a los no vacunados y susceptibles que viven en su entorno, mediante la “inmunidad de grupo”. Mediante ellas se ha conseguido erradicar la viruela, la poliomielitis, el sarampión. Este último producía encefalitis y minusvalías psíquicas hace pocos años.

Los riesgos de la vacunación siempre serán inferiores a sus beneficios y no es mejor padecer la enfermedad que recibir la vacuna, ya que con la primera adquirimos protección ahorrándonos la enfermedad.

Las vacunas son medicamentos eficaces y seguros y ningún avance de la medicina ha logrado salvar tantas vidas como las vacunas.

En España, la Agencia Española del Medicamento examina los informes sobre los eventos producidos después de la vacunación. Estos informes provienen de profesionales sanitarios y personas que se han vacunado sobre todo. La notificación inicial no significa que la vacuna sea la causa o haya aumentado el riesgo de que ocurriera, solo que se presentó después de la vacunación.

Si los científicos revisan los informes y ve problemas, iniciaran una investigación intensiva para determinar si solo coincidió con la vacunación o si la vacuna a causado el problema.

Estos días hemos podido oír que la CCAA de Aragón va a comenzar la vacunación frente al coronavirus durante el primer semestre del 2021 al igual que el resto de España. Quieren comenzar con 180.000 vacunas para poder vacunar con doble dosis a 90.000 personas. Los primeros en poder acceder a estas vacunas serán el personal sanitario y socio sanitario, personas que residan en residencias y mayores de 80 años. A posteriori y de acuerdo con el suministro escalonado y con las actuaciones del ministerio de Sanidad y CCAA, se podrá ir inmunizando al resto de sectores de población.

Yo seré una de esas” elegidas” para recibir la vacuna y he de decir que no voy a dudar ni un momento a la hora de hacerlo. Al haber padecido el coronavirus en octubre, igual tengo que esperar un poco , pero como bien he dicho ni me planteo no vacunarme. En mis más de 20 años de carrera profesional, he puesto miles y miles de vacunas y nunca he tenido que comunicar a Salud Pública ningún incidente post vacunal. Creo en ellas firmemente y si queremos acabar con este “miserable virus” necesitaremos una alta incidencia de vacunación.

Espero y deseo que la gente se vacune y así terminar con este “ virus asesino” que ha logrado que en el mundo solo se hable de el, que sea el tema de discusión de programas, telediarios, de familias y de compañeros de trabajo, que toda nuestra vida gire en torno a el.

Ha llegado el momento de acabar con el y volver a ser nosotros mismos…

Articulo de opinión de Beatriz Altaba, Partido Aragonés Alcañiz.

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