La Feria de Aguaviva hará ‘Una mirada a Santolea’ a través de una exposición fotográfica

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La plataforma vecinal ‘el Bergantes no se toca’ estará presente de nuevo en la Feria de Productos y Servicios del Medio Rural de Aguaviva, que en su XXIV edición tendrá lugar este próximo fin de semana, ya que ejercerá como anfitriona de la exposición ‘Una mirada a Santolea’.

La muestra está impulsada por la asociación Santolea Viva y la Comarca del Maestrazgo y se podrá visitar en el Centro Social-Cultural de Aguaviva durante los días 18 y 19 de noviembre. 

‘Una mirada a Santolea’ es una ventana etnográfica que va desde los años 20 del siglo XX hasta la actualidad y que reúne el ayer y hoy del pueblo de Santolea y de varias de las personas que allí nacieron y vivieron sus primeros años. La mayoría de las fotografías han sido cedidas por Miguel Perdiguer, vecino de Santolea y gran fotógrafo. 

Santolea fue una localidad situada en la rica vega del Guadalope, cercana a Castellote. Entre los años 30 y 60 del siglo pasado, la Confederación Hidrográfica del Ebro expropió a los santoleanos y derribó sus casas para la construcción de un embalse, y aunque el pueblo jamás fue inundado, sí sus mejores tierras y su medio de vida, por lo que sus vecinos se vieron obligados al abandono. 

A través de esta propuesta se busca hacer reflexionar al visitante sobre el precio y el impacto del supuesto progreso, la trascendencia irreversible de la decisión de promoción de unas zonas en base a su vigor económico y la certificación de la declinación y condena de otras para ello. Las imágenes buscan llevar hasta el público el impacto de la extinción de un pueblo, ya que la exposición pretende ser la alegoría de un recuerdo tanto revelador como reparador. Las instantáneas comprenden un espectro que va desde las obras iniciales y los paisajes previos a la anegación del terreno, a los retratos de personas con nombres y apellidos. 

Santolea y Perojil despiertan una especial empatía en los aguavivanos y aguavivanas, ya que han resultado abandonados y literalmente demolidos a causa de la política hidráulica del momento. Por ello, ‘el Bergantes no se toca’ desea rendir homenaje a Santolea y a su memoria con la encendida esperanza de que la historia no se olvide y, menos aún, que se repita

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