Éxito y debate en la exposición de La Codoñera «Cultura en la Calle»

Una exposición que se está realizando en las calles La Codoñera (Teruel),  creando  Cultura en la calle.

Buscando nuestras raíces del autor, Jesús Pallarés Peñarroya.

Se trata de una exposición en las calles del pueblo, en las que se han colocado carteles que muestran las personas que vivían en cada calle, según el censo electoral del año 1904 (varones mayores de 25 años), así como su profesión y edad. Además, se ilustran con fotos antiguas de hace más de 40 años.

Una exposición que está teniendo mucho éxito y causando mucho debate entre los habitantes de La Codoñera que se afanan por reconocer sus antepasados y buscar sus raíces.

Jesús Pallarés Peñarroya, «Cultura en la Calle» nos enseña el pasado de la vida de nuestras calles, quiénes habitaron en ellas y a qué se dedicaban.

La información se muestra en un total de 20 paneles, correspondientes a las diferentes calles que figuran en el censo de 1904. En cada uno de los paneles aparece una tabla con los vecinos de la calle agrupados según su profesión, indicando para cada uno de ellos el número de la casa en la que vivían y su edad.

Además, estos paneles se han ilustrado con diferentes fotografías antiguas de las calles, a partir del año 1924. En algunas de ellas aparecen vecinos de La Codoñera realizando actividades en la calle de todo tipo: diversas labores, reuniones vecinales, fiestas populares, procesiones religiosas, celebraciones familiares, etc. Que reflejan las tradiciones de la época que se vivían en las calles de La Codoñera.

En las fotografías también se aprecia el aspecto de las calles en aquel momento, como fachadas y portales, que contrastan con su  aspecto en la actualidad.

Buscar  nuestras raíces y conocer nuestros antepasados nos muestra  de dónde venimos, enriquecen nuestros recuerdos y nos enseña avalorar el presente y a enfrentar el futuro con una mente más abierta.

Con este trabajo pretende dar a conocer parte de la historia del pueblo, su gente y su forma de vida hace poco más de 100 años, tan diferente a nuestros días.

Este Trabajo, se ha basado en el censo electoral del año 1904, del Archivo Histórico de Teruel, que relaciona las personas que, de acuerdo a la legislación vigente en aquellos años, tenían derecho a votar en las elecciones, es decir, los varones mayores de 25años, ya que hasta el año 1931 no fue reconocido el voto a las mujeres.

Esta relación recoge sus nombres y apellidos, la edad que tenían en el año 1904, su domicilio, según la calle y el número, el oficio al que se dedicaban principalmente y su grado de alfabetización.

En total el listado está formado por 337 habitantes de La Codoñera que cumplían los requisitos anteriormente descritos, varones y mayores de 25 años.

Entre ellos se encuentran nuestros antepasados, nuestros abuelos, bisabuelos, tatarabuelos y anteriores generaciones que constituyen nuestras raíces.

El análisis de este documento permite conocer de forma parcial, hay que recordar que no hay información sobre las mujeres y los menores de 25 años, quienes vivían en las calles del  pueblo, que edades tenían y a que se dedicaban a principios del siglo XX.

Destacan entre los oficios los 260 labradores, que suponen el 77% de la población, puesto que la economía en aquel momento estaba sustentada básicamente en el sector agrario: olivos, cereales, viñas, almendros y legumbres eran los cultivos mayoritarios. Los labradores utilizaban técnicas de explotación tradicional es y muy enfocadas al auto consumo, comercializando los excedentes. Le siguen por número los 19 jornaleros, personas que trabajaban a cambio de un jornal, especialmente en el campo. En cuanto a la ganadería, había 10 pastores en el pueblo, dedicados al ganado lanar y caprino, que era el predominante en la época. El resto de los oficios incluyen: 6 pelaires (que trabajaban la lana para tejer), 5 carpinteros, 4 tejedores (que elaboraban paños y lienzos), 3 herreros, 3 zapateros, 3 horneros,3 albañiles, 2 secretarios, 2 sastres, 2 esquiladores y 2 barberos.

Para otros oficios sólo había una persona que ejerciera la profesión en el pueblo, estos son los de: posadero, cantero, presbítero, carretero, propietario, cestero, carromatero, cura párroco, alguacil, escribiente, maestro, comerciante y practicante. La mayor parte de estas profesiones son oficios perdidos, que sólo permanecen en la memoria de los más mayores, aun que en el pueblo continúan destacando los trabajos relacionados con la agricultura y la ganadería.

Respecto a los nombres,   muchos de los apellidos que aparecen en el censo de 1904 todavía perduran en la población, y en base a ello muchos de vosotros intuiréis que se trata de vuestros ante pasados. En otros casos, los apellidos se han perdido definitivamente, como consecuencia de la despoblación y movimientos migratorios hacia las grandes ciudades.

La mayor parte de los nombres de las calles se mantienen en la actualidad, sólo en tres casos han cambiado: la Plaza Mayor es la Plaza España, la Calle del Horno es la Calle Mariano Vicente y la Calle Cementerio es la actual Calle Mártires de La Cruzada. Los números de las casas tampoco coinciden con los actuales.

Respecto a la edad, entre todos los varones censados, únicamente el 5% de la población tenía más de 70 años, y sólo una persona superaba los 80, Manuel Velilla Inés de 83 años, que vivía en la Calle Torre ciudad nº2, de profesión labrador.

El autor, Jesús Pallarés: agradezco a los vecinos de La Codoñera que siempre han estado dispuestos a contarme sus vivencias y me han prestado amablemente sus fotografías, parte de las cuales forman parte de “Cultura en la Calle”

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