Estar ocupado no es ser productivo

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La gente tiene una aversión natural a estar ociosos, es decir, si es necesario nos salimos de nuestro objetivo para mantenernos ocupados, aunque tengamos que inventarnos cosas que hacer.

Sin embargo, estar demasiado ocupado puede ser contraproducente. La causa de este comportamiento es que las personas tenemos un sesgo natural hacia la acción.

Cuando nos enfrentamos a un problema, preferimos actuar, incluso si fuese mejor hacer una pausa en primer lugar o no hacer nada. Estos comportamientos muestran que elegir estar ocupado es la opción fácil.

Ser productivo, por el contrario, es mucho más difícil. ¿qué ayuda a remediar este dilema? Tómate el tiempo para dar un paso atrás y reflexionar sobre cuáles son nuestros objetivos y las tareas que los harán posibles.

La reflexión nos ayuda a entender las acciones que estamos considerando y elegir las que nos harán productivas. Quince minutos de planificación cada mañana puede ayudarnos en este objetivo.

De este modo, la próxima vez que te sientas ocupado, es mejor dejar de hacer lo que estés haciendo y pienses en lo que realmente necesitas hacer.

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