El increible año de las enfermeras, artículo de opinión de Beatriz Altaba

Este año 2020, está siendo un año muy especial para la enfermería. Por un lado, la OMS lo ha declarado Año Internacional de las enfermeras, enfermeros, matronas y matrones. Por otro lado, se cumplen 200 años  del nacimiento de Florence Nightingale, enfermera, escritora y estadística británica, precursora de la enfermería profesional y moderna y creadora del primer modelo conceptual de la enfermería. Sentó las bases de la enfermería moderna y creo la primera escuela de enfermería.

Hace unos días, junto con el resto de profesionales sanitarios de la sanidad española recibía el premio princesa De Asturias de la Concordia 2020 por su labor frente a la pandemia de la covid 19.

Este próximo mes de noviembre, la enfermería turolense va a recibir un nuevo reconocimiento. La junta de gobierno del colegio oficial de Enfermería de Teruel ha decidido otorgar de manera excepcional en su VIII edición el premio “Angel Torres Benedicto” a todos las profesionales enfermeras y enfermeros de la provincia de Teruel por su labor frente a la covid 19. Hasta ahora, este reconocimiento recaía en un profesional de enfermería turolense  que destacara por su labor asistencial, de gestión, docente, de prevención o investigación.  Este año el premio va a ser para cada uno de los profesionales de enfermería que trabajan en Teruel, en la España vaciada.

Desde hace 23 años, no hay un solo día en que no piense que tengo la profesión más bonita del mundo. Yo no había pensado estudiar enfermería, pero mi madre y mi tía María, que por aquel entonces trabajaba en el hospital, no paraban de decirme que lo hiciera. Tanto me insistían que al final sucumbí a sus deseos y acabe estudiando enfermería. Tras terminar la carrera, trabaje el verano en el centro de salud de Alcañiz. Yo, chica jovén de 22 años, quería comerme el mundo, salir del pueblo y conocer gente nueva. Trabajar en un gran hospital y volver al pueblo en vacaciones y poco más, pero el destino tenía otros planes para mí. Empecé trabajando en el centro de salud de Alcañiz de manera temporal al principio, poco a poco fui cogiendo puntos y pude optar a una interinidad en una consulta de primaria. Ahí acabaron mis expectativas de salir del pueblo. Estaba a gusto en él, tenía un trabajo que me encantaba y que estaba bien remunerado, por lo que decidí no arriesgarme y hacer mi vida aquí. Luego llegaron las oposiciones, las aprobé, y acabé trabajando en el hospital. Ni un solo día me arrepiento de no haberme marchado del pueblo. Estoy orgullosa de formar parte de la España vaciada, de esa España que no lo tiene fácil, donde las cosas cuestan más en llegar o incluso no llegan.

Este premio supone para mí, el colofón a mis 23 años de trabajo al servicio de los turolenses, en el que han pasado cosas buenas y cosas malas, como es la actual pandemia de covid 19. Me da energía para no decaer y seguir trabajando aún con más ganas porque entre TODOS podemos ganar la batalla a todo lo que se nos ponga por delante.

Muchísimas   gracias y Salud para todos.

Artículo de opinión de Beatriz Altaba Sanz, Partido Aragonés de Alcañiz

Deja un comentario