El entorno de La Mangranera alberga la plantación de 3.500 pinos, un centenar de cedros y otro de especies de sabina negral

A lo largo de todo este mes de marzo se están llevando a cabo ya labores de siembra y plantación de cerca de 3.700 nuevas especies vegetales, un repoblamiento forestal en el entorno cercano al monte alcañizano de La Mangranera. Se trata de 3.500 especies de pino carrasco, cerca de cien de cedro y una cifra similar de especies de sabina negral, con el objetivo de ampliar masa forestal en uno de los parajes mejor conservados pero también más sensibles a las condiciones meteorológicas.

En años anteriores fueron las borrascas y los temporales como Filomena, que derribaron un buen número de árboles y obligaron a llevar a cabo una poda integral algunos de cuyos restos pudieron ser recogidos por los propios vecinos de Alcañiz el pasado mes de febrero. Ahora lo que toca es un periodo de aridez, de falta de lluvias, que obliga a vigilar también la evolución de los espacios naturales del entorno de la ciudad. “Tenemos un clima extremadamente árido, y ello nos obliga a estar pendientes de la situación de nuestros montes y nuestro campo”, explica el concejal de Medio Ambiente, Ramón Panadés.

Así las cosas, este mes de marzo se estarán realizando los trabajos de plantación de casi 3.700 nuevas especies arbóreas en el entorno forestal de La Mangranera, en el costado oeste del municipio. La siembra, de hecho, ya ha comenzado. “Los ejemplares provienen de los viveros del Gobierno de Aragón”, explica Ramón Panadés, “y son en concreto 3.500 pinos carrascos, casi cien cedros y el mismo número de sabinas, del tipo sabina negral”. Se espera que las labores de plantado duren al menos cinco o seis semanas.

El objetivo es arraigar las especies que no pudieron hacerlo en la zona de la Dehesa de Pasamán, en el otro costado del municipio. El Ayuntamiento mantiene un convenio con la consultora medioambiental Enefgy para analizar la evolución de la masa forestal del extenso municipio de Alcañiz, convenio que incluye labores de reforestación y siembra en espacios afectados por incendios forestales que en Dehesa de Pasamán no tuvieron todo el éxito deseable. Unos 2.000 ejemplares sí arraigaron allí; el objetivo era hacer crecer 6.000, así que los restantes se ubicarán en La Mangranera.

Cada sembrado tendrá su alcorque, para ayudar al riego natural de los ejemplares en cuanto lleguen las esperadas lluvias. “La Mangranera es uno de los espacios más interesantes y, paradójicamente, menos conocidos por los alcañizanos. Es un pinar abierto”, recuerda el concejal de Medio Ambiente, “que se puede contemplar caminando, con senderos y caminos, y que es un entorno más fresco que casi todo el resto del término municipal. Es un lugar medioambientalmente muy rico, y paisajísticamente muy atractivo para vecinos y visitantes”.

Deja un comentario