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El mantenimiento cotidiano de las riberas del Guadalope, ya en marcha, recupera el paso peatonal en zonas afectadas por las tormentas

07/10/2022 18:38 0
Ya ha entrado en vigor el contrato de mantenimiento de las riberas del Guadalope en Alcañiz, que asignará una brigada estable que trabajará en los márgenes del río para asegurar un aspecto limpio y una transitabilidad adecuada. Las dos primeras semanas de trabajos han permitido recuperar el paso peatonal en algunos lugares que quedaron inaccesibles tras las tormentas del verano, así como desbrozar y abrir de manera apreciable entornos en los que se había desarrollado una gran cantidad de maleza. Asimismo, se ha procedido a hacer un primer análisis del estado del mobiliario urbano, especialmente papeleras, en todo el contorno del río a su paso por la ciudad; se llevarán a cabo primeras medidas correctoras que implican la instalación de nuevos equipamientos así como la reubicación de algunos otros en función del trazado de paseo que va quedando dibujado. Alrededor de 95.000 euros anuales, dos años prorrogables, invertirá el Ayuntamiento de Alcañiz para que la empresa Eulen lleve a cabo estas tareas cotidianas de mantenimiento, en concreto, y según reza el pliego, la conservación y el mantenimiento de praderas, jardines y otras zonas verdes. Las labores incluirán “poda, reposición, desbroce, riego abonado y demás trabajos agrícolas y forestales, así como la conservación y el mantenimiento de los sistemas de riego”. El pliego también determina que se acometerán trabajos de conservación del mobiliario urbano, en especial papeleras y bancos, así como el barrido de las zonas transitables con arbolado, con “especial cuidado en la limpieza de las zonas donde se congregan grupos de personas”. El ámbito de actuación incluye las dos márgenes del río Guadalope a su paso por el casco urbano de Alcañiz, con especial atención a tres puntos que coinciden con las rutas más habituales de paseo y de convivencia vecinal junto al río: el trazado de Paseo Andrade; el entorno de la Plaza de Toros, campo de fútbol y colegio Emilio Díaz; así como la zona de Torreones hacia el azud. El pliego determina una serie de labores cotidianas de limpieza y jardinería que deberán acometerse con periodicidad estable, y entre las que destaca con especial énfasis un concienzudo trabajo de poda. De hecho, la contrata incluye un plan anual de poda de las riberas del Guadalope, bajo un estricto punto de vista de mejora medioambiental y paisajística así como prevención de molestias en las zonas residenciales. También está prevista en el contrato la realización de labores de reposición, resiembra y plantado de especies vegetales con idéntico objetivo medioambiental y paisajístico. “Estas labores consistirán en la renovación de plantas permanentes o de temporada que hubieran perdido o mermado sus características ornamentales”. Así las cosas, se realizará anualmente un recuento de las pérdidas de ejemplares vegetales que hayan podido producirse, y se incluye en el pliego una obligación para renovar cada año un 5% de la superficie del césped objeto de este contrato de mantenimiento, basado en un diagnóstico anual de las zonas de césped que se encuentren en peor estado. Todas estas labores de poda, resiembra o plantado se ejecutarán “en la época idónea”, señala el pliego, “con especies adaptadas a la condiciones climáticas de la zona”. Abono orgánico El pliego del contrato de mantenimiento de riberas de Alcañiz fija específicamente las condiciones en las que se llevará a cabo el abonado, con abonos orgánicos principalmente, restringiéndose el uso de abono químico “a situaciones en las que haya que compensar una carencia del suelo”. En general, se usará abono con etiqueta de sostenibilidad de la Comisión Europea, exento de elementos extraños y otras impurezas y que no atraiga insectos u otras plagas. “Se realizará una distribución regular del abonado de manera que se evite sobrefertilización en zonas puntuales”, y se emplearán “medios, productos y procedimientos no tóxicos”, priorizando productos ecológicos certificados, en una apuesta por la sostenibilidad que se aplicará también a la aplicación de fitosanitarios. Se especifica igualmente el protocolo de riego, siega y cuidado de setos y arbustos que debe llevarse a cabo en el contrato. A nivel general, el riego deberá respetar unos mínimos que aseguren “la optimización del recurso y el equilibrio adecuado entre humedad y aireación”, en cantidad y con la frecuencia aconsejable según la época del año, las condiciones del suelo, clima y el propio estado de la vegetación existente. “Los paseos deberán encontrarse en todo momento libres de daños por escorrentías o encharcamientos” provocados por el agua de riego, y deberá llevarse a cabo un control y conservación constante de las instalaciones de ruego para asegurar “su perfecto estado de funcionamiento de forma que se minimicen las roturas o averías”.
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