Ana Marín: “El Gobierno de Aragón es incapaz de garantizar la atención sanitaria urgente en toda la Comunidad”

Las zonas sanitarias de Huesca, Barbastro y Alcañiz no contaron este fin de semana con un médico para el transporte sanitario urgente.

El Partido Popular reclama “más medios materiales y profesionales” y también “escuchar a los profesionales”, que trabajan en una situación “precaria”.

Los vecinos de las áreas sanitarias de Huesca, Barbastro y Alcañiz han visto cómo durante este fin de semana no han contado con un facultativo médico en el transporte sanitario urgente. Una situación que ha provocado que, ante cualquier incidencia médica, la ambulancia UVI móvil se desplazara sin los medios personales adecuados para atender sucesos urgentes y graves.

Esta realidad se une al gran listado de agravios que llevan soportados todos los profesionales sanitarios de este servicio y que está repercutiendo muy directamente en el ciudadano. Así lo ha denunciado este lunes la portavoz de Sanidad del Grupo Popular en las Cortes, Ana Marín, que ha criticado que el Gobierno de Aragón “es incapaz de garantizar la atención sanitaria urgente en toda la Comunidad”, como lo demuestra la situación de “riesgo extremo” que han vivido los ciudadanos ante una carencia de tal magnitud. “¿Qué hubiera pasado ante una urgencia que hubiera necesitado un profesional médico”, se ha preguntado la representante del principal partido de la oposición.

Tal y como ha explicado, en los municipios de Huesca, Barbastro y Alcañiz el servicio de transporte sanitario urgente ha contado únicamente, durante este fin de semana, con la presencia de un enfermero y un técnico de asistencia sanitaria. Una falta palpable de medios, en plena séptima ola de la pandemia de la Covid-19, que para Marín “ha destapado de nuevo la situación que vive este servicio y sus profesionales”.

No es una realidad nueva, como lo subraya la diputada de los ‘populares’ aragoneses. Buena prueba de ello es que, a lo largo de toda la legislatura, el PP ha presentado “innumerables” iniciativas para reclamar al Gobierno de Aragón “más medios materiales y profesionales” para este tipo de atención sanitaria. Pero hasta la fecha “no han atendido las peticiones de nuestra formación, de los profesionales sanitarios y tampoco de los ciudadanos que ven con preocupación que son aragoneses de segunda porque no se garantizan sus derechos ni se cubren sus necesidades asistenciales”.

Para Marín, la solución pasa por “escuchar a los profesionales que prestan el servicio en las ambulancias”, que ha recordado que “llevan 8 meses en huelga y cumpliendo un servicio mínimo del 100%”. Por ello ha instado al Ejecutivo autonómico y a la consejera de Sanidad, Sira Repollés, a “atender las necesidades de los trabajadores del servicio” y a poner fin “de una vez” a una situación que “nunca debería haberse producido”.

INDIGNACIÓN DEL TERRITORIO

La indignación de los profesionales y del territorio no se ha hecho esperar. Ya han trasladado sus reivindicaciones para disponer del mejor servicio posible para cubrir las necesidades de atención sanitaria urgente en todo el territorio de la Comunidad, tanto en las grandes ciudades como en los pequeños municipios.

“No es de recibo que hayan tenido que prestar sus servicios sin médico, que el Gobierno de Aragón no haya podido resolver estas carencias y que, tras ocho meses de huelga, la consejera de Sanidad no haya sido capaz de atender a estas personas que tanto bien hacen a nuestra sociedad, que tantos servicios prestan desinteresadamente y del que dependen en muchas ocasiones nuestras vidas”, ha afirmado Marín.

Unas declaraciones justificadas en la realidad que viven diariamente todos los profesionales sanitarios del transporte urgente. En plena pandemia sanitaria, ha señalado la diputada de los ‘populares’, “han tenido que trabajar exponiéndose a situaciones que no deberían para cumplir con su obligación”. También han vivido realidades como verse obligados a aparcar los vehículos en la calle, incluso ante inclemencias climatológicas extremas como la nieve, o a dejar las medicaciones en esas ambulancias a temperaturas extremas. Tampoco disponen de taquillas para sus uniformes de trabajo y de ducha para después de largas horas de trabajo, además de que tienen que ser ellos los que realicen en la calle la desinfección de los vehículos después de trasladar pacientes de Covid.

“Están en una situación muy precaria y, en lugar de protegerles y darles las condiciones adecuadas para prestar este servicio tan fundamental, se les desprecia, no se les atiende y no se pone remedio a las carencias de personal”, ha resumido Marín, lo que “afecta directamente al ciudadano que paga sus impuestos para tener sus necesidades asistenciales cubiertas”.

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