Alcañiz aprovechará la reforma de las travesías para integrar Bartolomé Esteban con Carretera Zaragoza y descongestionar así tráfico en la Glorieta

El proyecto de remodelación de los tramos urbanos de las antiguas carreteras nacionales a su paso por Alcañiz, en la que el Ministerio de Transportes invertirá 6,2 millones de euros, acelerará la reordenación y mejora de la vialidad entre Carretera de Zaragoza y Bartolomé Esteban, con el objetivo de descongestionar tráfico, sobre todo pesado, en la Glorieta de Plaza Santo Domingo. El pasado Consejo de Ciudad en el que entidades sociales y ciudadanas de Alcañiz conocían los detalles del plan del Ministerio, avanzaba varios proyectos que están en marcha en este sentido; sobresalen los dos más cercanos, la reforma del camino de La Estanca entre Capuchinos y la antigua Tejería, y el futuro vial del Hospital.          

En último término, lo que se pretende es que el tráfico que tenga que circular por los polígonos industriales y principales centros de trabajo de Alcañiz pueda evitar los puntos más densos del centro urbano del municipio, en especial el entorno de los puentes que cruzan el Guadalope. La ruta que se dibuja surca de oeste a este partiendo de la Carretera de Zaragoza, a la altura de la antigua Tejería. De allí parte un pequeño camino asfaltado que da acceso a las instalaciones de una empresa de material industrial y desemboca en Capuchinos. El Ayuntamiento de Alcañiz ha concluido ya el proyecto para ensanchar ese camino y convertirlo en un vial urbano de doble sentido con amplitud y accesibilidad adecuadas para que el tráfico pesado pueda pasar por allí.

Ese vial comunicará casi directamente el polígono de La Laguna con el de La Estación, a pie de Cooperativa, y saldrá a concurso a la vuelta de verano con el objetivo de que a principios del año que viene pueda estar ya en funcionamiento. La ejecución que el Ministerio llevará a cabo en el tramo de Carretera de Zaragoza se ajustará a la remodelación de ese vial con el objetivo de que el tráfico rodado, en especial el tráfico pesado, no se vea obligado a bajar hasta la rotonda de la Glorieta para desviarse hacia la carretera de la Cooperativa o hacia el otro costado de Alcañiz. En el horizonte, explica el alcalde Ignacio Urquizu, el futuro desarrollo de los polígonos de Fomenta y La Estación, “lo que nos empuja a estas actuaciones para desviar ese tráfico pesado”.

“La afectación de tráfico de gran tonelaje está casi en exclusiva localizada en Carretera de Zaragoza y en Bartolomé Esteban” con lo que, explica el alcalde de Alcañiz, ya con el ensanchado de este camino se minoraría en muy buena medida la entrada de tráfico pesado en el casco urbano de Alcañiz. Pero la ruta continuará hacia el este, a través del nuevo vial del Hospital “que también sacará tráfico que no necesitará introducirse en el casco urbano de Alcañiz para atravesar la ciudad”. Refiere Urquizu que será una avenida de cuatro carriles, “una calle muy ancha que tenemos el desafío de prolongarla y llevarla hasta el Cementerio. Esperamos que se licite ya lo antes posible” por parte del Gobierno de Aragón.

El Consejo de Ciudad ha servido para enfatizar que el proyecto del Ministerio de Transportes, que dará un nuevo aspecto integrador y moderno a 7 kilómetros de trama urbana alcañizana, “mantendrá los sentidos de la circulación exactamente como están, pero con más espacio para peatones, mobiliario urbano actualizado, y arbolado”, en palabras del alcalde Ignacio Urquizu. A este respecto, el primer edil lanza un reto: “tenemos que hacer una reflexión sobre en qué ciudad queremos vivir, y cómo queremos que sea Alcañiz en el futuro. El proyecto del Ministerio anticipa una ciudad flexible, adaptable a las necesidades de movilidad que surjan de cara al futuro, según las necesidades de las personas que la vayan habitando. Será un proyecto para muchas generaciones, para humanizar Alcañiz”.

Vertebración al oeste, y al sur

Uno de los efectos fundamentales que tendrá la remodelación de las travesías urbanas de Alcañiz tendrá que ver con la integración de los diversos barrios más alejados del centro, pequeñas zonas residenciales que han ido surgiendo al amparo de las carreteras de salida y entrada de la ciudad. El entorno de Capuchinos, el barrio de San José y las zonas residenciales de Carretera de Zaragoza mejorarán ostensiblemente su movilidad, y así ocurrirá también con los barrios en el otro extremo de Alcañiz, en especial el de San Pascual. Allí el proyecto del Ministerio incluye nuevas rotondas y mejor iluminación y accesos en el entorno de la estación de autobuses.

Y, en la medida en la que el tráfico rodado, especialmente pesado, podrá ir esquivando la Glorieta, las obras del Ministerio de Transportes permitirán también que se gane espacio peatonal en el Paseo de Andrade, especialmente con la instalación de nuevas aceras que mejoren el tránsito para peatones ahora con poco espacio en la zona. En total, el proyecto de reforma de las travesías de Alcañiz prevé una inversión de 6,2 millones de euros, que incluirá la construcción de cuatro nuevas glorietas, la instalación de 130 nuevas farolas en diversos emplazamientos de la ciudad, la plantación de cerca de 200 nuevos árboles y la pavimentación de las vías con un asfalto fonoabsorbente capaz de reducir a la mitad el ruido del tráfico rodado.

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