Solo el Bajo Aragón Caspe del BAH recibirá parte de los 55 millones de euros que se destinarán a seis proyectos de regadio

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Los proyectos aprobados pertenecen a las zonas de Monegros II, así como a las comarcas de Bajo Aragón-Caspe, Campo de Borja, Hoya de Huesca y Somontano de Barbastro.
En total, los seis proyectos aprobados suponen un total de 10.629 hectáreas, con una inversión de 121 millones de € que efectuarán los regantes en un periodo de 5 años prorrogable.

El Consejo de Gobierno celebrado el pasado jueves, 30 de julio, aprobó autorizar la resolución definitiva de la convocatoria de subvenciones de carácter anticipado para inversiones en materia de creación de regadíos publicada por Orden AGM/1072/2019, en septiembre de 2019.

Dicha convocatoria, es la segunda que se tramita en el marco del Decreto 79/2017, de 23 de mayo del Gobierno de Aragón, que estableció un nuevo régimen de subvenciones para determinadas inversiones en materia de creación de regadíos, siendo que, en un medio de la aridez del valle medio del Ebro, la creación de manchas de regadío constituye una de las vías más eficaces para la generación de economía endógena y, por tanto, de fijar la población en nuestro medio rural.

La puesta en marcha durante la pasada legislatura de este nuevo régimen de subvenciones tiene como objetivo principal la finalización de aquellos proyectos de creación de regadío que llevan años, en muchos casos décadas, pendientes de concluir.

A la convocatoria, se presentaron 9 proyectos de los que 6 han sido aprobados. Dos de ellos, los correspondientes a las Comunidades de Regantes del sector XIII-A Monegros Sur y el del Sifón de Cardiel (comarcas del Monegros y Bajo Cinca), son regadíos pendientes de Monegros II sobre los que ya se habían finalizado desde hace años las concentraciones parcelarias, distribuyendo en muchos casos la propiedad de los futuros regantes entre una zona regable y otra no regable en las zonas de especial protección de aves (ZEPA) que se crearon como medida de compensación precisamente a estos futuros regadíos y que, además, ya contaban con importantes inversiones públicas efectuadas por las administraciones, tanto Estatal como Autonómica, en caminos, drenajes, transporte de agua en alta y embalse de regulación.

Por su parte, el proyecto de la Comunidad de Regantes de Civán en la comarca de Caspe, se corresponde con un proyecto incluido en el ámbito del Plan Estratégico del Bajo Ebro Aragonés, mientras que los de las Comunidades de Regantes de Fuendejalón (comarca Campo de Borja), Nueno (comarca Hoya de Huesca) e Isuala (comarca Somontano de Barbastro), son regadíos sociales declarados de interés general por el Gobierno de Aragón.

En total, los seis proyectos aprobados suponen un total de 10.629 hectáreas, con una inversión de 121 millones de € que efectuarán los regantes en un periodo de 5 años prorrogable. A dicha inversión, y en el marco de la convocatoria ahora resuelta, el Gobierno de Aragón aportará una subvención máxima del 50 %, que suma un total de 55 millones de € (incluida la actualización de la subvención) pagaderos en 25 años. De este modo, serán las comunidades de regantes las que obtendrán el 100% de la financiación, ejecutarán las obras y, posteriormente, irán recibiendo la subvención a lo largo de 25 años conforme vayan amortizando los préstamos por ellas contraídos. De este modo, un apoyo público diferido a largo plazo, permitirá la movilización de 121 millones de inversión privada a corto plazo en el seno de las seis comunidades de regantes que agrupan en torno a 700 propietarios, permitiendo la generación de unos 150 puestos de trabajo a corto plazo durante la ejecución de las obras así como la posterior creación de unos 1.000 puestos de trabajo estables en el momento en el que las superficies se hayan transformado, contribuyendo así a la fijación de la población en nuestro medio rural y siendo la base para posteriores proyectos de transformación agroindustrial.

Todos los proyectos aprobados cuentan con las precisas autorizaciones ambientales en base a los estudios de impacto ambiental efectuados constituyendo, por tanto, actuaciones sostenibles desde el punto de vista ambiental y que favorecerán, a su vez, la también imprescindible sostenibilidad económica de la población rural de las zonas áridas en las que se instaurarán los proyectos.

La resolución de esta segunda convocatoria de ayudas a la creación de regadíos, se corresponde con la continuación del programa iniciado por este Departamento ya en la pasada legislatura para la finalización de superficies de regadío en unas 25.000 hectáreas de regadíos en Aragón. Superficies que, de un modo general llevan décadas de espera para su transformación final y algunas de las cuales, cuentan con inversiones públicas muy relevantes ya ejecutadas a lo largo de los años si bien que, por la falta de unas u otras infraestructuras pendientes, restan todavía en secano. De este modo, se permitirá rentabilizar dichas inversiones públicas ya ejecutadas, así como movilizar nuevas inversiones privadas en un momento, como el actual, para el que resultan imprescindibles grandes proyectos de este tipo en el ámbito agroalimentario a fin de paliar los efectos del COVID en la economía.

Los proyectos aprobados pertenecen a las zonas de Monegros II, así como a las comarcas de Bajo Aragón-Caspe, Campo de Borja, Hoya de Huesca y Somontano de Barbastro.
En total, los seis proyectos aprobados suponen un total de 10.629 hectáreas, con una inversión de 121 millones de € que efectuarán los regantes en un periodo de 5 años prorrogable.

El Consejo de Gobierno celebrado el pasado jueves, 30 de julio, aprobó autorizar la resolución definitiva de la convocatoria de subvenciones de carácter anticipado para inversiones en materia de creación de regadíos publicada por Orden AGM/1072/2019, en septiembre de 2019.

Dicha convocatoria, es la segunda que se tramita en el marco del Decreto 79/2017, de 23 de mayo del Gobierno de Aragón, que estableció un nuevo régimen de subvenciones para determinadas inversiones en materia de creación de regadíos, siendo que, en un medio de la aridez del valle medio del Ebro, la creación de manchas de regadío constituye una de las vías más eficaces para la generación de economía endógena y, por tanto, de fijar la población en nuestro medio rural.

La puesta en marcha durante la pasada legislatura de este nuevo régimen de subvenciones tiene como objetivo principal la finalización de aquellos proyectos de creación de regadío que llevan años, en muchos casos décadas, pendientes de concluir.

A la convocatoria, se presentaron 9 proyectos de los que 6 han sido aprobados. Dos de ellos, los correspondientes a las Comunidades de Regantes del sector XIII-A Monegros Sur y el del Sifón de Cardiel (comarcas del Monegros y Bajo Cinca), son regadíos pendientes de Monegros II sobre los que ya se habían finalizado desde hace años las concentraciones parcelarias, distribuyendo en muchos casos la propiedad de los futuros regantes entre una zona regable y otra no regable en las zonas de especial protección de aves (ZEPA) que se crearon como medida de compensación precisamente a estos futuros regadíos y que, además, ya contaban con importantes inversiones públicas efectuadas por las administraciones, tanto Estatal como Autonómica, en caminos, drenajes, transporte de agua en alta y embalse de regulación.

Por su parte, el proyecto de la Comunidad de Regantes de Civán en la comarca de Caspe, se corresponde con un proyecto incluido en el ámbito del Plan Estratégico del Bajo Ebro Aragonés, mientras que los de las Comunidades de Regantes de Fuendejalón (comarca Campo de Borja), Nueno (comarca Hoya de Huesca) e Isuala (comarca Somontano de Barbastro), son regadíos sociales declarados de interés general por el Gobierno de Aragón.

En total, los seis proyectos aprobados suponen un total de 10.629 hectáreas, con una inversión de 121 millones de € que efectuarán los regantes en un periodo de 5 años prorrogable. A dicha inversión, y en el marco de la convocatoria ahora resuelta, el Gobierno de Aragón aportará una subvención máxima del 50 %, que suma un total de 55 millones de € (incluida la actualización de la subvención) pagaderos en 25 años. De este modo, serán las comunidades de regantes las que obtendrán el 100% de la financiación, ejecutarán las obras y, posteriormente, irán recibiendo la subvención a lo largo de 25 años conforme vayan amortizando los préstamos por ellas contraídos. De este modo, un apoyo público diferido a largo plazo, permitirá la movilización de 121 millones de inversión privada a corto plazo en el seno de las seis comunidades de regantes que agrupan en torno a 700 propietarios, permitiendo la generación de unos 150 puestos de trabajo a corto plazo durante la ejecución de las obras así como la posterior creación de unos 1.000 puestos de trabajo estables en el momento en el que las superficies se hayan transformado, contribuyendo así a la fijación de la población en nuestro medio rural y siendo la base para posteriores proyectos de transformación agroindustrial.

Todos los proyectos aprobados cuentan con las precisas autorizaciones ambientales en base a los estudios de impacto ambiental efectuados constituyendo, por tanto, actuaciones sostenibles desde el punto de vista ambiental y que favorecerán, a su vez, la también imprescindible sostenibilidad económica de la población rural de las zonas áridas en las que se instaurarán los proyectos.

La resolución de esta segunda convocatoria de ayudas a la creación de regadíos, se corresponde con la continuación del programa iniciado por este Departamento ya en la pasada legislatura para la finalización de superficies de regadío en unas 25.000 hectáreas de regadíos en Aragón. Superficies que, de un modo general llevan décadas de espera para su transformación final y algunas de las cuales, cuentan con inversiones públicas muy relevantes ya ejecutadas a lo largo de los años si bien que, por la falta de unas u otras infraestructuras pendientes, restan todavía en secano. De este modo, se permitirá rentabilizar dichas inversiones públicas ya ejecutadas, así como movilizar nuevas inversiones privadas en un momento, como el actual, para el que resultan imprescindibles grandes proyectos de este tipo en el ámbito agroalimentario a fin de paliar los efectos del COVID en la economía.

Los proyectos aprobados pertenecen a las zonas de Monegros II, así como a las comarcas de Bajo Aragón-Caspe, Campo de Borja, Hoya de Huesca y Somontano de Barbastro.
En total, los seis proyectos aprobados suponen un total de 10.629 hectáreas, con una inversión de 121 millones de € que efectuarán los regantes en un periodo de 5 años prorrogable.

El Consejo de Gobierno celebrado el pasado jueves, 30 de julio, aprobó autorizar la resolución definitiva de la convocatoria de subvenciones de carácter anticipado para inversiones en materia de creación de regadíos publicada por Orden AGM/1072/2019, en septiembre de 2019.

Dicha convocatoria, es la segunda que se tramita en el marco del Decreto 79/2017, de 23 de mayo del Gobierno de Aragón, que estableció un nuevo régimen de subvenciones para determinadas inversiones en materia de creación de regadíos, siendo que, en un medio de la aridez del valle medio del Ebro, la creación de manchas de regadío constituye una de las vías más eficaces para la generación de economía endógena y, por tanto, de fijar la población en nuestro medio rural.

La puesta en marcha durante la pasada legislatura de este nuevo régimen de subvenciones tiene como objetivo principal la finalización de aquellos proyectos de creación de regadío que llevan años, en muchos casos décadas, pendientes de concluir.

A la convocatoria, se presentaron 9 proyectos de los que 6 han sido aprobados. Dos de ellos, los correspondientes a las Comunidades de Regantes del sector XIII-A Monegros Sur y el del Sifón de Cardiel (comarcas del Monegros y Bajo Cinca), son regadíos pendientes de Monegros II sobre los que ya se habían finalizado desde hace años las concentraciones parcelarias, distribuyendo en muchos casos la propiedad de los futuros regantes entre una zona regable y otra no regable en las zonas de especial protección de aves (ZEPA) que se crearon como medida de compensación precisamente a estos futuros regadíos y que, además, ya contaban con importantes inversiones públicas efectuadas por las administraciones, tanto Estatal como Autonómica, en caminos, drenajes, transporte de agua en alta y embalse de regulación.

Por su parte, el proyecto de la Comunidad de Regantes de Civán en la comarca de Caspe, se corresponde con un proyecto incluido en el ámbito del Plan Estratégico del Bajo Ebro Aragonés, mientras que los de las Comunidades de Regantes de Fuendejalón (comarca Campo de Borja), Nueno (comarca Hoya de Huesca) e Isuala (comarca Somontano de Barbastro), son regadíos sociales declarados de interés general por el Gobierno de Aragón.

En total, los seis proyectos aprobados suponen un total de 10.629 hectáreas, con una inversión de 121 millones de € que efectuarán los regantes en un periodo de 5 años prorrogable. A dicha inversión, y en el marco de la convocatoria ahora resuelta, el Gobierno de Aragón aportará una subvención máxima del 50 %, que suma un total de 55 millones de € (incluida la actualización de la subvención) pagaderos en 25 años. De este modo, serán las comunidades de regantes las que obtendrán el 100% de la financiación, ejecutarán las obras y, posteriormente, irán recibiendo la subvención a lo largo de 25 años conforme vayan amortizando los préstamos por ellas contraídos. De este modo, un apoyo público diferido a largo plazo, permitirá la movilización de 121 millones de inversión privada a corto plazo en el seno de las seis comunidades de regantes que agrupan en torno a 700 propietarios, permitiendo la generación de unos 150 puestos de trabajo a corto plazo durante la ejecución de las obras así como la posterior creación de unos 1.000 puestos de trabajo estables en el momento en el que las superficies se hayan transformado, contribuyendo así a la fijación de la población en nuestro medio rural y siendo la base para posteriores proyectos de transformación agroindustrial.

Todos los proyectos aprobados cuentan con las precisas autorizaciones ambientales en base a los estudios de impacto ambiental efectuados constituyendo, por tanto, actuaciones sostenibles desde el punto de vista ambiental y que favorecerán, a su vez, la también imprescindible sostenibilidad económica de la población rural de las zonas áridas en las que se instaurarán los proyectos.

La resolución de esta segunda convocatoria de ayudas a la creación de regadíos, se corresponde con la continuación del programa iniciado por este Departamento ya en la pasada legislatura para la finalización de superficies de regadío en unas 25.000 hectáreas de regadíos en Aragón. Superficies que, de un modo general llevan décadas de espera para su transformación final y algunas de las cuales, cuentan con inversiones públicas muy relevantes ya ejecutadas a lo largo de los años si bien que, por la falta de unas u otras infraestructuras pendientes, restan todavía en secano. De este modo, se permitirá rentabilizar dichas inversiones públicas ya ejecutadas, así como movilizar nuevas inversiones privadas en un momento, como el actual, para el que resultan imprescindibles grandes proyectos de este tipo en el ámbito agroalimentario a fin de paliar los efectos del COVID en la economía.

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