No es país para ceses de actividad. Más de la mitad de solicitudes de paro de autónomos son rechazadas

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Chismorrea con tus amigos de CBA

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Seguridad Social ha encontrado con un jugoso superávit de 118 millones de euros.

España no es país para autónomos, ni siquiera cuando abandonan su actividad. O, al menos, eso es lo que dicen los números. Y es que, a pesar de que la Seguridad Social ingresó más de 134 millones de euros por cotizaciones de cese de actividad, tan solo desembolsó 16 millones de euros en prestaciones al conocido como paro de los autónomos, menos de un 15% de lo recaudado.

O, dicho de otro modo, la Seguridad Social ha encontrado con un jugoso superávit de 118 millones de euros a costa de las cotizaciones voluntarias de algunos autónomos, de acuerdo con una publicación de la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos.

Podría pensarse que la coyuntura económica ha contribuido a que los trabajadores autónomos hayan conseguido mantener su actividad, lo cual también explica que muchos otros también se hayan dado de alta y comiencen a cotizar por este concepto. Sin embargo, la realidad es bien diferente, porque más de la mitad de solicitudes de paro por parte de los autónomos son rechazadas. En concreto, de las 4.278 solicitudes de prestación que se recibieron el año pasado, se resolvieron 3.717, siendo favorables 1.616 y denegadas 2.101, un 56,52 por ciento de las mismas.

Entonces, ¿a qué obedece esta situación exactamente? El motivo por el cual la mayoría de autónomos sigue sin poder cobrar su prestación por cese de actividad a pesar de haber cotizado por este concepto es que es necesario cumplir una serie de requisitos muy exigentes.

Entre ellos, además de haber cotizado por un periodo continuado de al menos 12 meses, la Seguridad Social exige justificar que existen motivos reales para el cese de actividad. Se consideran como tales, entre otros, pérdidas demostrables superiores al 10%, procesos judiciales, razones de fuerza mayor o ser víctima de violencia de género.

A pesar de que este escenario no es nada halagüeño, hay motivos para la esperanza, especialmente desde 2015, año en el que se facilitó el acceso a esta prestación. Para que podamos hacernos una idea, en los años anteriores más del 80% de las solicitudes de prestación por cese de actividad eran denegadas. El paro de los trabajadores asalariados sigue siendo, por el momento, mucho más accesible.

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