Más de la mitad de las Ortopedias aragonesas ha solicitado un ERTE

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En toda España el sector da trabajo directo a unas 20.000 personas, pero la brusca caída en el volumen en su facturación hace peligrar la continuidad de muchos establecimientos ortoprotésicos.

La ortopedia, como sector sanitario de primera necesidad, abrió sus puertas desde el inicio del estado de alarma. El Decreto Ley 10/2020, de 29 de marzo, vino a ratificar que se trata de un servicio esencial. Por eso, el 88% de las ortopedias en Aragón mantienen sus puertas abiertas a día de hoy, pese a las dificultades que están encontrando.

La actividad de las ortopedias en la región ha caído en torno al 95%, y se atienden de media a 1 pacientes al día, según un estudio realizado por la Federación Española de Ortesistas y Protesistas en colaboración con la Asociación de Ortopédicos de Aragón. Principalmente se debe al confinamiento, los pacientes pueden necesitar algún producto ortoprotésico pero temen salir a la calle para adquirirlo, y es que muchos pacientes de ortopedia son personas mayores, del conocido como “grupo de riesgo”.

Tampoco ayuda que no haya citas médicas presenciales. En casos muy puntuales los especialistas están realizando las consultas de forma telemática, pero la atención primaria continua a medio gas. Sin embargo, hay que tener en cuenta que en el territorio nacional hay 4 millones de usuarios de ortopedia que dependen del trabajo de estos profesionales.

Debido a la drástica recesión, el 62% de las ortopedias aragonesas se ha visto obligado a solicitar algún tipo de expediente de regulación temporal de empleo. Además entre los que no lo han solicitado, un 67% valora hacerlo próximamente.

A día de hoy continúan a la espera de saber qué pasará con sus establecimientos, pero también con sus empleados. Tan solo el 10% de las ortopedias que han pedido un ERTE han recibido respuesta por parte de la autoridad competente para su aprobación o rechazo, el resto no sabe a qué acogerse.

Pese a las acciones de alivio económicas emprendidas está en peligro la continuidad de muchas ortopedias aragonesas. Critican que el Gobierno no contemple la protección del sector en sus medidas sociales y económicas urgentes por la Covid-19, tras la exclusión del sector en la moratoria de pago de las cotizaciones a la Seguridad Social. Todo por haber permanecido abiertos como servicio de primera necesidad.

Las ortopedias de la región han abierto por el bien de sus pacientes. Durante la pandemia han atendiendo urgencias en hospitales (un 10%) que han permitido liberar camas para otros enfermos cuando el colapso sanitario era inminente. También han visitado a pacientes en sus propios domicilios (un 20%) para evitar desplazamientos en población vulnerable.

Los sanitarios ortoprotésicos han estado expuestos al contagio en estos semanas, debido a la escasez de material de protección personal, en muchas ocasiones. Son profesionales que tratan con mucha proximidad a los pacientes. Deben tocarles, medirles, etc y cerca del 80% de las ortopedias aseguran haber encontrado dificultades para conseguir el material y realizar su trabajo.

Ahora, solicitan que como personal sanitario que son tengan facilidades por parte de la Administración para acceder a los test y en las siguientes fases que se pongan contrafuertes para garantizar la viabilidad de estos establecimientos sanitarios.

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