LA MANADA I, delitos aplicables. Opinión de Jorge Escosa Gómez

Chismorrea con tus amigos

Rabiosa actualidad la sentencia sobre La Manada de ayer. Rabiosa por la indignación que ha causado. Estando todos los focos apuntando hacia este tema, prácticamente estaba obligado a hablar sobre ello.

Pero antes de comenzar debo realizar una puntualización. En el título se añade el número “I” porque he decidido dividir el análisis de esta sentencia en dos artículos diferentes. El primero de ellos – este que estáis leyendo – se va a enfocar únicamente en un estudio y explicación sobre los tipos penales aplicables. Es decir, mayoritariamente aquí me voy a enfocar únicamente en desarrollar cuáles son los delitos por los que se acusaron y finalmente se condenaron. En el siguiente artículo, una vez comprendidos los tipos delictivos, pasaré analizar la extensa sentencia de 371 páginas (las primeras 134 páginas son la propia sentencia en si, y las 237 restantes es el voto particular de uno de los tres magistrados – jueces para que todo el mundo me entienda – que pedía la absolución).

Aviso que ambos artículos se caracterizarán por un lenguaje jurídico más profesional y de mayor extensión que lo habitual – la situación lo requiere –, pero intentaré dejar todos los conceptos claros y de un modo fácil de entender.

Dicho esto, toda la crítica social se reduce en el reproche al Tribunal sentenciador al haber condenado por abusos sexuales y no por violación. A nadie se le escapa que la pena por violación es mayor que la de abusos sexuales y es normal que la gran mayoría ansiáramos una condena por violación. Ahora bien, vamos a exponer cuáles son las diferencias entre estos delitos para entender que no solo se distinguen por sus penas y así, el próximo martes, se podrá comprender de un modo más claro el análisis de la sentencia.

AGRESIÓN SEXUAL (Artículos 178 y 180 del Código Penal)

En toda la introducción no he hecho mención al delito llamado de agresión sexual puesto que en lo concerniente a La Manada no es tan relevante como la violación y el abuso sexual. Pero lo cierto es que el tipo delictivo de agresión sexual revierte gran importancia ya que el delito de violación es un tipo cualificado de este.

Si no comprendes que quiere decir tipo delictivo te lo explico rápido y de forma sencilla. El tipo delictivo es la descripción de las acciones u omisiones que se consideran delito. No son palabras sinónimas aunque pudiera parecerlo, pero no hace falta ahora meternos en temas sobre la teoría del delito, la antijuridicidad, etc. Y con tipo cualificado me refiero a que es un tipo de agresión sexual más grave, “especial” por decirlo de algún modo, que requiere de los elementos del tipo básico (agresión sexual) añadidos los elementos del tipo cualificado (violación).

Y después de todo este rollo jurídico, ¿qué es una agresión sexual? Una agresión sexual se caracteriza por atacar la libertad sexual de otra persona. Todo delito protege un bien jurídico – un derecho por así decirlo, como el bien jurídico “vida” en el caso del homicidio y asesinato o la libertad sexual para las agresiones sexuales – y si se violenta el bien jurídico “libertad sexual” nos podremos encontrar ante un delito de agresión sexual.

Pero requiere otro elemento más, y se trata de que, además de atentar contra la libertad sexual de otra persona, se haga de un modo que involucre violencia o intimidación y cuyo objetivo sea la propia agresión sexual. Quedaros con esto porque es realmente importante y es aquí donde se arma todo el follón con esta sentencia. En el siguiente artículo describiré que se debe entender exactamente por violencia e intimidación, expondré la opinión del Tribunal que sentenció el caso de La Manada y comentaré mi propio parecer sobre ese caso (ya adelanto que discrepo y que creo que sí hubo intimidación).

También es necesario que en la agresión sexual haya contacto corporal entre el sujeto activo (delincuente) y pasivo (víctima).

Por último, siendo el requisito más obvio de todos, no debe mediar consentimiento en cuanto a la práctica sexual, puesto que será la propia violencia o intimidación la que anule o pueda llegar a anular la capacidad de decisión de la víctima, encontrándose a merced del agresor.

La pena por agresión sexual se sitúa entre 1 años a 5 años de prisión y de 5 años a 10 años de prisión si se cumplen algunas de las circunstancias del artículo 180 del Código penal que, entre otros, se encuentra la actuación conjunta de dos o más personas.

VIOLACIÓN (Artículo 179 y 180 del Código Penal)

Antes se ha dicho que la violación es un tipo cualificado de la agresión sexual. A grandes rasgos esto viene a significar que la violación es un tipo de agresión sexual más grave y con algún elemento adicional.

Todos los requisitos que se han mencionado en cuanto a la agresión sexual son también necesarios aquí: atentar contra la libertad sexual de una persona; contacto corporal; falta de consentimiento; y, uso de violencia o intimidación.

El elemento adicional que requiere este tipo delictivo es el de que «la agresión sexual consista en acceso carnal por vía vaginal, anal o bucal, o introducción de miembros corporales u objetos por algunas de las dos primeras vías». Esto abarca la penetración, pero también otras prácticas sexuales como la felación, entre otras conductas.

En lo concerniente al caso de La Manada no hay ninguna duda de que hubo acceso carnal vía vaginal, anal y bucal, por lo que este requisito se cumple. El problema radica en que el Tribunal consideró que no hubo violencia ni intimidación, sino prevalencia y abuso de superioridad (con el abuso sexual se verá que significa esto), por lo que falta ese requisito esencial para condenar por violación. El martes colgaré el artículo explicando el porqué y mi opinión al respecto.

La pena por agresión sexual se sitúa entre 6 años a 12 años de prisión y de 12 años a 15 años de prisión si se cumplen algunas de las circunstancias del artículo 180 del Código penal que, entre otros, se encuentra la actuación conjunta de dos o más personas.

ABUSO SEXUAL (Artículo 181 y 182 del Código Penal)

Llegamos al delito por el cual ha condenado la Audiencia Provincial de Navarra.

Al igual que la agresión sexual y la violación, el abuso sexual también atenta contra la libertad sexual de otra persona.

Del mismo modo también se requiere la falta de consentimiento por parte de la víctima.

La diferencia sustancial del abuso sexual frente a la agresión sexual y la violación es que no ha tenido que haber ningún tipo de violencia o de intimidación.

Por otro lado, al contrario de lo que piensa mucha gente, el abuso sexual puede darse tanto con acceso carnal como sin el. No es esto lo que lo diferencia de los anteriores tipos penales, sino el uso o no de violencia o intimidación.

La pena por abuso sexual será de 1 a 3 años de prisión (o multa de 18 a 24 meses) y de 4 a 10 años de prisión (sin posibilidad de multa) si hubo acceso carnal (artículo 180.4 del Código Penal).

  • Mención especial a la prevalencia de superioridad (Artículo 181.3 del Código Penal)

Para finalizar, estoy casi seguro de que te surgirá la duda de por qué se ha considerado que La Manada cometió abusos sexuales y no violación según el Tribunal. La cuestión es que niegan que haya habido violencia o intimidación, pero sí que persistió una prevalencia y abuso de superioridad. Es decir, la víctima otorga el consentimiento a raíz de la superioridad que el delincuente le infiere. Este consentimiento está viciado, no es real, pero se acepta el abuso a razón de la superioridad que el sujeto activo (delincuente) provoca en la víctima. Sería típico en el caso de las relaciones entre profesor y alumno, padres e hijos, jefes y empleados, etc.

La pena a aplicar será la misma que para los abusos sexuales, pero aumentada en su mitad superior (artículo 180.5 del Código Penal). Esto significaría que de una pena de prisión de 1 a 3 años, debería condenarse por una de 2 años y 1 día a 3 años de prisión.

La razón de ser de la prevalencia de superioridad, además de aumentar la pena en su mitad superior, es salvar todas aquellas situaciones en las que la víctima otorga su consentimiento pero de forma viciada, sin querer darlo realmente.

En el siguiente artículo analizaremos si de verdad podemos hablar de prevalencia y uso de superioridad – que incluye el consentimiento viciado de la víctima – o si realmente hubo intimidación – lo que significaría que no se otorgó consentimiento –.

Quedarían otras cuestiones de las que hablar, como a qué se refiere el Tribunal cuando alude al delito continuado, por qué condeno por hurto y no por robo y que es el delito contra la intimidad y la razón por la cual no se condenó. No voy a explayarme más pues este artículo ya ha sido suficientemente extenso y únicamente diré que estoy en contra de que no se llegara a condenar por robo (entiendo que sí hubo violencia, requisito que diferencia al hurto del robo) ni por el delito contra la intimidad (aunque el problema sustancial por el cual no se condenó por este último delito parece ser que se debe a cuestiones procesales, aspectos formales, que no se respetaron en el procedimiento, aspectos sobre los que no me voy a pronunciar tampoco por no extender más el artículo).

Visto y explicado lo más relevante de los delitos relacionados con el caso de La Manada, te dirijo a que continúes la lectura con el siguiente artículo en el que analizo y comento la sentencia y dando mi punto de vista sobre la misma.

 

Articulo original: Explícame la ley


Jorge Escosa Gomez

Jorge Escosa Gomez

Nacido en Alcañiz el 29 de abril de 1994, finalizó sus estudios de Derecho el año 2016 y obtuvo el Máster de Abogacía por la Universidad de Zaragoza en 2018.

Amante de la música, es integrante de la Asociación Unión Musical Nuestra Señora de los Pueyos.

Muestra de su espíritu crítico e investigador es su blog jurídico https://explicamelaley.wordpress.com/ y  sus antiguas publicaciones en http://masgranderaroma.blogspot.com.es/ (inactivo).

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